Ignacio “La Jaula” Bahamondes y Christopher “El Tanke” Ewert están cambiando el relato de las artes marciales mixtas en Chile. Ya no se trata de historias aisladas o de fanáticos de nicho: hoy, con ellos al frente, el país empieza a soñar en serio con volver a tener un evento UFC en suelo nacional. De hecho, este 12 de agosto Ewert hará su debut y se jugará el contrato para entrar a la compañía.
Bahamondes ya no es promesa, es realidad. Con solo 26 años, ha sumado tres victorias consecutivas en el octágono más importante del mundo, incluyendo una sumisión fulminante ante el rankeado Jalin Turner que lo metió en el Top 15 del peso ligero. En su reciente aparición en UFC Bakú, enfrentó en la coestelar al peligroso Rafael Fiziev, confirmando que su nombre ya está en la órbita de los contendientes.
Más allá de los resultados, lo que “La Jaula” genera es conexión. No importa si su combate es el estelar o no: cuando pelea, Chile se detiene. Y él lo sabe. “Para la gente, mi pelea sí es el main event”, declaró en la previa. No es arrogancia. Es verdad. Su estilo ofensivo, su carisma y su humildad lo han convertido en el nuevo rostro chileno del MMA (Artes Marciales Mixtas).
Pero ahora hay otro guerrero que se abre paso: Christopher Ewert, el “Tanke” de Maipú. Con un récord invicto de 7-0 y títulos en promociones latinoamericanas, Ewert estuvo a punto de debutar en UFC en junio. La báscula le jugó en contra, pero el sueño no se cayó: este 12 de agosto enfrentará a un ruso en el Dana White’s Contender Series, donde buscará ganarse su contrato con la compañía. Si lo consigue, Chile sumará a otro peleador nacional en la élite.
“Esto puede cambiar mi vida y la de los míos”, dijo Ewert. Y tiene razón. Él representa una nueva camada, una nueva historia, un nuevo Chile que golpea desde abajo, desde el esfuerzo, desde la esquina de los que no tenían todo servido.
Ya no estamos hablando de casos puntuales. La UFC ya conoce el calor de la hinchada chilena. En 2018, el Movistar Arena vibró con la pelea entre Diego “Pitbull” Rivas y Guido Cannetti. Desde entonces, solo faltaba una chispa que volviera a encender el fuego. Bahamondes y Ewert son esa chispa.
Hoy, con las audiencias en alza, con transmisiones en plataformas premium y con una comunidad que crece en cada pelea, no parece tan lejano pensar en una nueva jornada de UFC en Chile. Tal vez 2026. Tal vez antes. Lo cierto es que, por primera vez, hay una dupla nacional peleando en serio por llevar nuestra bandera al centro del octágono. Y cuando eso pase, no será un regalo. Será un derecho ganado a punta de puños, sudor y corazón chileno.
Foto: montaje creado por Gonzalo Álvarez

