La reciente portada de la revista TIME, publicada en octubre de 2025, generó una nueva controversia entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el medio estadounidense. La edición destacaba el papel del mandatario en la mediación de un acuerdo de paz en Gaza, pero Trump centró su reacción en la imagen elegida para ilustrar el reportaje.
A través de su red social Truth Social, Trump acusó a TIME de haber “borrado” parte de su cabello en la fotografía de portada, calificándola como “la peor de todos los tiempos”. Además, se quejó del ángulo de la imagen y del halo blanco que rodea su cabeza, al que describió como “una pequeña corona”. La publicación, por su parte, no emitió comentarios sobre las declaraciones del mandatario.
La portada llevaba el titular “Su triunfo” y mostraba a Trump en un ángulo contrapicado, en alusión al acuerdo que habría contribuido a alcanzar entre Israel y Egipto para poner fin a los ataques en Gaza y liberar rehenes. Sin embargo, el debate público se centró en las quejas del presidente sobre su apariencia, más que en el contenido político del reportaje.
La prensa estadounidense e internacional reaccionó con ironía ante la polémica, recordando que no es la primera vez que Trump critica la elección de una foto en TIME. En 2016, cuando fue nombrado “Persona del Año”, también expresó descontento con la imagen utilizada, y años después se descubrió que había colgado portadas falsas de la revista en varios de sus clubes de golf. Documentos fiscales publicados por The New York Times revelaron además que Trump gastó cerca de 70.000 dólares en peluquería durante su paso por la televisión, mientras que su médico personal el Dr. Harold confirmó que el exmandatario toma Finasterida, un medicamento para la próstata que también estimula el crecimiento del cabello.
La disputa refuerza la larga historia de enfrentamientos entre Trump y los medios, especialmente en torno a su imagen personal. Mientras el expresidente continúa destacando su rol en el reciente acuerdo de paz, el episodio volvió a poner en el centro de la atención pública uno de los temas que más lo ha acompañado durante su carrera política: su cabello.

