Después de que la líder opositora María Corina Machado fuera anunciada como ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025 (el 10 de octubre), el gobierno del presidente Nicolás Maduro procedió al cierre de dos de sus sedes diplomáticas, la embajada venezolana en Oslo en el Reino de Noruega y la de Canberra en Australia.
La decisión fue anunciada a través de un comunicado oficial del Gobierno e inmediatamente se vinculó al contexto político generado por el galardón, aunque el comunicado oficial no hizo referencia directa al premio si entregó razones más diplomáticas.
La líder opositora, por su parte, interpretó el galardón como un estímulo para su movimiento. Machado expresó a BBC Mundo que su premio era “como una inyección” y que daba “ánimo y fuerza para concretar la última etapa de esta lucha” porque el pueblo venezolano se da cuenta de que no están solos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores noruego calificó la decisión de Venezuela de “lamentable”. Noruega ha sido un mediador crucial en los procesos de diálogo entre el gobierno y la oposición venezolana.
La portavoz del Ministerio noruego Cecilie Roig expresó: “A pesar de nuestras diferencias sobre varios asuntos, Noruega desea mantener un diálogo abierto con Venezuela y seguirá trabajando en esa dirección”. Además, la portavoz enfatizó la independencia del galardón al añadir que el Premio Nobel “es independiente del gobierno noruego”.
El cierre de la embajada en Oslo tiene relevancia particular debido al rol de Noruega como facilitador en varios procesos de diálogo. En el caso de Australia, la medida se alinea con una tendencia de alejamiento diplomático. Con este movimiento, ya son siete los países con los que Venezuela ha roto relaciones diplomáticas tras críticas al gobierno de Maduro, especialmente después de las elecciones presidenciales de 2024. Esta lista incluye a Argentina, Chile, Costa Rica, Perú, Panamá, República Dominicana y Uruguay.
Si bien el gobierno venezolano justifica el cierre de sus embajadas en criterios de eficiencia administrativa y estrategia geopolítica de alianzas, la inmediatez del anuncio tras el Premio Nobel de la Paz 2025 sugiere una represalia diplomática. Esta medida por parte de Caracas parece ser una declaración de rechazo a la validación internacional de la oposición, priorizando la soberanía percibida sobre la continuidad de un diálogo facilitado por un actor clave como Noruega. La decisión refuerza el aislamiento en el que cada vez está más inmerso el país.

