Tras los últimos episodios de violencia registrados en el Internado Nacional Barros Arana (INBA), la Municipalidad de Santiago anunció nuevas medidas orientadas a mejorar la seguridad dentro del establecimiento.
El alcalde Mario Desbordes (RN) explicó que las decisiones fueron adoptadas luego de escuchar a representantes de la comunidad escolar. Según señaló a EMOL, existe un consenso entre docentes, asistentes de la educación y apoderados en avanzar hacia acciones que permitan evitar que pequeños grupos continúen provocando desmanes. Afirmó además que la mayoría de los estudiantes y funcionarios rechaza este tipo de actos.
Entre las iniciativas se considera la instalación de cámaras de vigilancia en áreas comunes y un sistema de acceso con identificación biométrica. La autoridad remarcó que estos mecanismos no se aplicarán en espacios privados para resguardar la intimidad de los alumnos. Medidas similares también se implementarán en el Instituto Nacional y en el Liceo Barros Borgoño.
Desbordes sostuvo que el fortalecimiento de la seguridad irá acompañado de mejoras en infraestructura y apoyo pedagógico, tales como arreglo de baños, mantención del recinto y capacitaciones para personal docente y asistente.
En relación al hecho más reciente, indicó que el vehículo del rector fue dañado y que hubo amenazas directas. El alcalde vinculó estos actos a agrupaciones organizadas que operarían en distintos liceos emblemáticos y que contarían con recursos y logística que superarían las posibilidades de estudiantes secundarios. Añadió que existen querellas nominativas en curso y cooperación con el Ministerio Público para identificar a los responsables.
Frente a este escenario, surge una pregunta inevitable: ¿lograrán estas herramientas tecnológicas disminuir la violencia escolar o se requerirá avanzar hacia soluciones más profundas que aborden el origen del conflicto?
📷: EMOL

