El análisis reciente de la Encuesta CEP de septiembre – octubre, revela un panorama electoral altamente polarizado en Chile, con una carrera presidencial dominada por la candidata del oficialismo, Jeannette Jara, y el líder del Partido Republicano, José Antonio Kast. Los resultados de la encuesta destacan una tendencia ideológica de fondo que consolida un giro a la derecha en el electorado.
La carrera presidencial se desarrolla sobre un telón de fondo de profundo descontento generalizado respecto al rumbo del país. La encuesta captó una dualidad económica clave: mientras la percepción nacional es severamente negativa, la realidad económica personal de la ciudadanía es más optimista.
Al consultar a los chilenos sobre la dirección del país, la suma de quienes lo ven estancado (50%) o en decadencia (30%) alcanza un contundente 80% del electorado. Solo un 20% considera que el país está progresando. Este pesimismo se agudiza en lo económico, donde un 52% de los encuestados califica la situación económica actual del país como “Mala” o “Muy Mala”.
Sin embargo, en un marcado contraste, la perspectiva económica personal es considerablemente más positiva. Un 33% de los encuestados califica su situación personal como “Buena” o “Muy Buena” , y un revelador 43% espera que mejore en los próximos 12 meses. Esta dualidad sugiere que el voto no se definirá por una crisis económica personal, sino por la percepción de quién puede gestionar mejor los grandes problemas del país como la seguridad y el crecimiento.
A pocas semanas de la elección, el camino a La Moneda se presenta como un enfrentamiento directo. En la pregunta espontánea sobre quién le gustaría que fuera el próximo presidente, Jeannette Jara y José Antonio Kast registran un empate técnico, ambos con un 23% de las preferencias. Les sigue la candidata Evelyn Matthei (UDI), con un 13%.
Al simular el voto en primera vuelta, los resultados se mantienen sumamente ajustados: Jara lidera con un 25%, seguida de cerca por Kast con un 23%, y Evelyn Matthei con un 12%. Pese a ello, la percepción de victoria favorecería a Kast (37%) sobre Jara (29%), lo que sugiere que el electorado percibe un mayor impulso en la candidatura republicana.
En una carrera electoral tan cerrada, el nivel de rechazo de un candidato es un factor estratégico. Jara presenta el mayor rechazo (54%), pues más de la mitad de los encuestados declara que “han decidido no votar por ella”. Matthei le sigue con un 50%, mientras que Kast registra el menor nivel (49%) entre los tres contendientes. Este menor rechazo es un activo crucial para Kast de cara a un balotaje, otorgándole un mayor potencial para capturar al votante moderado.
Los atributos asignados a los candidatos son consistentes con el malestar ciudadano. José Antonio Kast se posiciona como el líder más fuerte en áreas asociadas al orden y la economía, siendo el mejor evaluado para “Combatir la delincuencia y el narcotráfico” y “Promover el crecimiento económico”. Este liderazgo responde directamente al pesimismo generalizado sobre el rumbo del país (80% estancado/en decadencia) que la ciudadanía asocia a una falta de orden y autoridad. Por su parte, Jeannette Jara es mejor evaluada en dimensiones sociales y de empatía, liderando en la percepción de que “Se preocupa más por los problemas de las personas como usted”.
La encuesta midió tres posibles escenarios de balotaje proyectan un panorama favorable para los candidatos de derecha.

Este liderazgo de la derecha en la carrera presidencial se enmarca en una tendencia ideológica más profunda. La autoidentificación con la derecha alcanza un 24%, la cifra más alta registrada , superando tanto a la izquierda (17%) como al centro (16%). Esta tendencia se refleja en la intención de voto parlamentario, donde los candidatos de derecha tienen una ventaja de 13 puntos sobre los de izquierda (42% vs. 29%), sugiriendo un posible realineamiento político de gran alcance.
En resumen, la última Encuesta CEP capta un momento de descontento mayoritario con la dirección del país y su situación económica. Este malestar general, que contrasta con una mayor satisfacción a nivel personal, constituye el telón de fondo para las demandas ciudadanas por cambios en la dirección política del país.

