A menos de veinte días de la primera vuelta, los ocho candidatos a La Moneda se enfrentaron el pasado domingo en el último debate televisado antes del cierre de campaña. El encuentro, transmitido por Canal 13, fue seguido por más de 2 millones de personas y dejó la impresión de una jornada marcada por la prudencia y la ausencia de momentos decisivos.
Los postulantes que subieron al escenario fueron Jeannette Jara (PC), José Antonio Kast (PR), Johannes Kaiser (Partido Nacional Libertario), Evelyn Matthei (UDI), Franco Parisi (PDG), Harold Mayne-Nicholls (Independiente), Eduardo Artés (PCAP) y Marco Enríquez-Ominami (Independiente). Más que confrontaciones de alto voltaje, primó un tono medido en el que los candidatos parecieron administrar riesgos ante la cercanía de la votación.
Según cifras de Canal 13, entre las 19:54 y las 22:34 horas el debate promedió 767.108 espectadores por minuto y congregó a más de 2 millones de televidentes, posicionándose como el espacio más visto de la franja. En ese mismo horario, Chilevisión promedió 595.785 espectadores por minuto, Mega 469.745 y TVN 255.232.
La agenda del encuentro giró en torno a seguridad, economía y contingencia política. En seguridad, Kast defendió medidas de control migratorio y mano dura; Kaiser presentó propuestas punitivas y cambios radicales en el sistema judicial; Jara y Mayne-Nicholls apostaron por combinar prevención e institucionalidad; Matthei enfatizó gestión y experiencia; Parisi planteó soluciones poco convencionales como “barcos cárceles”; Artés reafirmó su llamado a la movilización social; y Enríquez-Ominami centró parte de su intervención en su reciente absolución en el caso SQM.
En lo económico, las propuestas oscilaron entre recortes y austeridad anunciados por sectores de derecha y medidas de protección social desde el oficialismo. Jara planteó un Ingreso Vital de $750.000, Kast habló de recortes por US$6.000 millones sin afectar beneficios, y Parisi insistió en medidas para aliviar la deuda de millones de mujeres.
Pese a la expectación, el impacto en la intención de voto podría ser acotado. Ramón Cavieres, director ejecutivo de Activa Research y vocero de Pulso Ciudadano, dijo a El Diario de Cooperativa que el debate “fue un poco plano, sin protagonismo ni visibilidad positiva para algún candidato” y que, por ese motivo, “tengo la impresión de que no va a tener mucho impacto”. Cavieres añadió que la medición definitiva sobre efectos deberá verse en las encuestas que se publiquen antes de la veda.
Los datos de la encuesta CADEM, divulgados horas antes del debate, mostraban a Jeannette Jara liderando con 27% de las preferencias, seguida por José Antonio Kast con 20%, Johannes Kaiser con 14%, Evelyn Matthei con 13% y Franco Parisi con 11%. Harold Mayne-Nicholls registraba 4%, mientras que Eduardo Artés y Marco Enríquez-Ominami aparecían con 1% cada uno. Las proyecciones de segunda vuelta ubicaban a Jara en desventaja frente a varios rivales principales según esos sondeos.
El debate permitió que los votantes vieran propuestas concretas y contrastes ideológicos, pero, no generó cambios significativos en la intención de voto. Con la campaña entrando en su fase final, el debate actuó más como una vitrina de cierre que como una plataforma para cambios bruscos en el tablero. En un escenario ajustado y fragmentado, los candidatos optaron por el control y la cautela: la última palabra la tendrán los votantes el 16 de noviembre.

