Este 4 de noviembre, los neoyorquinos acuden a las urnas para elegir al próximo alcalde de la ciudad más poblada de Estados Unidos. La principal disputa está entre dos figuras: el demócrata socialista Zohran Mamdani y el exgobernador Andrew Cuomo, quien se presenta como independiente. Este enfrentamiento se lleva a cabo en un terreno marcado por el futuro fiscal, social y de seguridad de la capital económica del país norteamericano.
Zohran Mamdan, asambleísta de 34 años, miembro de los Socialistas Democráticos de Estados Unidos (DSA) y conocido en redes sociales bajo el lema “Ciudadanos, no súbditos”, propone un programa de corte progresista con el objetivo central de hacer que la ciudad sea más asequible mediante la redistribución de la riqueza.
Mamdani planea financiar su radical programa con un aumento significativo de impuestos a los neoyorquinos y corporaciones de altos ingresos. Propone fijar un impuesto del 2% a quienes ganen más de un millón de dólares al año y elevar la carga fiscal de las empresas del 7,25% al 11,5%.
Esta recaudación busca sostener una amplia expansión de los servicios públicos, que incluye; Guarderías gratuitas para niños de hasta cinco años (con un costo estimado de 8.000 millones de dólares anuales). Eliminar las tarifas de los autobuses urbanos y abrir supermercados municipales entre otras propuestas.
Sobre vivienda y temas sociales, la accesibilidad es uno de los pilares de su campaña. Mamdani busca aumentar la vivienda asequible y regular a los propietarios, una postura influenciada por su trabajo previo asistiendo a personas de bajos ingresos para evitar desalojos. Su propuesta más destacada en este ámbito es una congelación de cuatro años para los departamentos con renta controlada. Además, busca establecer un salario mínimo de 30 dólares por hora, un aumento significativo frente al actual de 16,5 dólares. En temas sociales, Mamdani apoya la despenalización del trabajo sexual entre adultos que consienten, enfocándose en evitar el procesamiento de mujeres en situación de vulnerabilidad.
Andrew Cuomo el exgobernador, quien se postula como independiente, representa la “vieja guardia” y se posiciona en el centro político. Su campaña se basa menos en propuestas sociales y más en contrastar su historial de éxito con el potencial “peligro económico y de seguridad” que él y sus aliados atribuyen a Mamdani.
El enfoque económico de Cuomo es de cautela y estabilidad fiscal. Se opone frontalmente a la alta carga impositiva propuesta por Mamdani, advirtiendo que sus políticas “exacerbarían la huida de neoyorquinos de altos ingresos”. El objetivo central de su plan es “detener el éxodo” de capitales y empresas, manteniendo una carga fiscal competitiva. Sus defensores, incluyendo a figuras como Donald Trump, lo ven como un candidato con un “historial de éxitos” capaz de evitar lo que el presidente de Estados Unidos augura como un “completo desastre económico y social” si ganara Mamdani.Cuomo y sus aliados apelan al miedo a una recaída en crisis pasadas, sugiriendo una plataforma centrada en el orden y la seguridad. El entorno de su campaña compara la potencial situación con la alta criminalidad de las décadas de 1970 y 1980, lo que implica que Cuomo favorece una postura de “mano dura” que contrasta con las reformas de justicia social promovidas por su oponente.
Este enfoque de Cuomo ha logrado atraer a sectores que se sienten alienados por las posturas progresistas de Mamdani. En particular, las encuestas preelectorales muestran a Cuomo con aproximadamente el 55% del voto judío, lo que se atribuye a la fuerte tensión causada por el activismo propalestino de Mamdani y sus críticas al Gobierno de Israel, un tema de alta sensibilidad en la ciudad con la mayor población judía fuera de Israel.
En un reciente debate Mamdani recordó a la audiencia ciertos eventos del pasado de Cuomo como: que se presenta a esta contienda por la alcaldía a pesar de las acusaciones de acoso sexual en su contra, que él ha negado, y que lo obligaron a dimitir en 2021. Que posterior a eso demandó a las 13 denunciantes por sus informes ginecológicos. Además cabe recordar la controversia sobre los datos de covid-19 en residencias de ancianos, durante la pandemia y bajo la legislación de Cuomo.

