Foto: Montaje hecho por Diego Bunout
A siete años del inicio del estallido social del 18 de octubre de 2019, la conmemoración realizada este domingo estuvo marcada por movilizaciones masivas en el centro de Santiago, las exigencias de justicia por las violaciones a los derechos humanos y el descontento ante la gestión del gobierno del presidente José Antonio Kast. A pesar de que las autoridades gubernamentales llamaron a mantener la jornada en completa normalidad y enfatizaron que la marcha no contaba con autorización, la convocatoria reunió a miles de personas en el eje Alameda-Providencia.
Las actividades comenzaron durante el mediodía con cánticos, lienzos y banderas a las afueras de la estación Baquedano, en la rebautizada Plaza Dignidad. Aunque inicialmente las manifestaciones se desarrollaron de forma pacífica, hacia las 12:15 horas, la concurrencia fue aumentando con la llegada de más manifestantes, entre ellos niños y tercera edad. De acuerdo con las cifras entregadas por el general inspector de Carabineros, Manuel Cifuentes Quezada, la movilización congregó a un aproximado de 2.500 manifestantes, pese a no estar autorizada como las convocatorias pasadas.
Entre las principales demandas de la jornada figuraron los reclamos de justicia para las víctimas que sufrieron la pérdida de la visión y otras vulneraciones a sus derechos fundamentales durante el estallido, junto al rechazo a las reformas promovidas por la administración actual, en un escenario político cruzado por el previo rechazo mayoritario a dos procesos constituyentes.
Con el transcurso de las horas, pasadas las 14:00 horas, el ambiente pacífico derivó en desórdenes y enfrentamientos entre manifestantes y carabineros en las inmediaciones del Centro Cultural Gabriela Mistral y el cerro Santa Lucía. En dicho tramo se instalaron barricadas con neumáticos, escombros y elementos de los alrededores, registrándose el lanzamiento recurrente de cócteles Molotov y botellas de vidrio contra personal policial. Ante esto, las fuerzas de orden respondieron utilizando gas lacrimógeno, gas pimienta, carros lanza aguas y zorrillos.
Los incidentes provocaron el cierre preventivo de estaciones de Metro como Baquedano, Universidad Católica y Santa Lucía, además del corte de avenidas clave como Providencia, Merced y Cardenal José María Caro. El primer reporte oficial dejó un saldo preliminar de 29 personas detenidas y varios funcionarios del orden heridos.
En la jornada del lunes 19, el ministro de seguridad, Martín Arrau, en compañía con el director general de carabineros, Marcelo Araya, entregaron los resultados oficiales de la protesta, con un total de 110 detenidos, 14 carabineros heridos y cuatro civiles heridos.
De los 110 detenidos, 25 son menores de edad y 85 adultos. Se contó con un despliegue de 5.116 carabineros.

