La cantante y compositora nacional nos acompañó en una extensa charla sobre su pasado, presente y futuro. Donde, tras el reciente lanzamiento de nuevo álbum, repasa cómo ha evolucionado su agrupación, Catalina y las Bordonas de oro, en un corto plazo gracias a la ambición y constante amor por la música latinoamericana.
Revisa la entrevista completa aquí:
¿Qué es lo que tiene que saber la gente sobre Catalina Plaza?
Mira, una cosa que me gusta que la gente sepa es que soy de la región de Magallanes. Estoy muy orgullosa de haber estado muchos años de mi vida ahí, allá está toda mi familia, así que creo que eso es algo importante que la gente debe saber. Luego de eso, hacemos y hago música desde un lado muy hacia el cariño que le tengo a la cultura, al patrimonio y creo que la música tiene un trabajo educacional muy importante y no es sólo hacer música bonita.
¿Desde qué edad empezaste a ver que había una opción de dedicarte a la música?
Nunca lo pensé como algo que iba a hacer mi profesión y que me iba a dedicar a eso, pero siempre sabía que me iba a relacionar con las artes porque me interesaban mucho. Yo creo que empecé a ver eso cuando empecé a trabajar en la música. Empecé a trabajar como a los 14 años en una banda de música para eventos, para matrimonios, para cosas así. Tocábamos desde cumbia, soul, música disco o mucha música variada para animar eventos. Y ahí empezó a picar el bichito para tomar el paso de estudiar. Tipo a los 15 fue que me empezaron a dar ganas de introducirme más en este mundo, que es muy extenso y muy hermoso.
¿Alguna artista que haya tenido un significado para ti?
Para mí, mi referente máxima de la música y de quien aprendo constantemente es Mercedes Sosa, siempre. Creo que todos tenemos que pasar, aunque no nos guste tanto el folclore ni la música latinoamericana; creo que hay que darse a lo menos un tiempo para escuchar algún disco de Mercedes, porque fue una artista muy completa. Fue muy estudiosa también y muy inteligente. Es muy difícil ser inteligente al momento de interpretar, de escoger muy bien el repertorio que vas a cantar y cómo lo vas a cantar. Y creo que Mercedes fue lo máximo. Para mí es de las voces más grandes también del mundo y gran parte de mi forma de interpretar creo que está muy ligada a que la escuché bastante y que es mi referente máximo.
¿Qué es Catalina y las Bordonas de Oro y cómo ha ido creciendo?
Este proyecto se dedica a la difusión, a la investigación, a la interpretación y también composición del bolero y de la música latinoamericana en general. Nos dimos cuenta de que en el continente hay una riqueza gigante de géneros que conversan entre sí y que terminan representando como la resistencia del continente y lo hermoso que tenemos ahí cerca.
El proyecto siempre ha tenido como objetivo acercar esta música a la gente, llevarla a espacios donde todos podamos compartir y que la gente se vuelva a enamorar de lo simple, de la belleza de las guitarras. También defender la guitarra de palo en todos los géneros que vayamos a tocar. Llevamos cuatro años y los primeros dos fueron un poco en la oscuridad, porque estábamos tocando en locales muy pequeños. El proyecto empezó a ser conocido después de dos años y ha sido muy interesante la evolución que ha tenido.
Hablemos del disco, “La alegría de los que lloran”. ¿Cuál es el concepto del disco y qué muestra?
Buena pregunta. La alegría de los que lloran es un universo. Tiene una narrativa súper completa, desde lo visual y desde el discurso. Es un universo que se arma a partir de dos conceptos que son súper duales, que aparecieron entre medio de las conversas con los chiquillos y también en los conciertos: cómo conversa la fiesta con la herida en el pueblo y en la gente latinoamericana.
Nos pasaba en los conciertos que llegaba mucha gente a decirnos “yo en estos conciertos lloro y bailo al mismo tiempo” o “me dan ganas como de bailar pero mi corazón está roto y vengo a pasar las penas pero igual estoy bailando”. Fue como aquí hay algo que se está repitiendo y que tiene mucho sentido con la música que hacemos nosotros.
¿Qué te hubiera gustado agregar al disco?
Me hubiese gustado agregar canciones que quedaron fuera. Este disco estaba pensado para hacer un disco de 14 canciones y por temas de plazo y de presupuesto no pudimos agregar esas cuatro canciones. Quedaron fuera y dijimos “ya, cerramos este ciclo” porque ya veníamos trabajando hace tiempo con este disco, y las dejamos para otro trabajo que ya estamos desde ya gestionando.
Me hubiese gustado que tenga más canciones, porque la gente que nos sigue desde los inicios siento que se quedó con gusto a poco. Creo que no le cambiaría nada más porque está súper entretenido el disco. Tiene formatos de cuerdas, de vientos, de sólo guitarras, hay espacios muy sencillos y espacios muy grandes también. Creo que tiene lo justo y necesario, pero uno igual se pone ambicioso cuando empieza a trabajar en estas cosas y a conocer géneros nuevos.
¿De dónde viene esta necesidad de seguir creando? ¿Es una ambición por crear o también están aprovechando el boom?
Yo creo que primero somos artistas que están en constante creación, tenemos muchas canciones porque también este proyecto es en colectivo. Cada uno va entregando sus cositas y el proyecto se va armando y sentimos esa necesidad de que además de ser músicos, somos compositores.
En Chile también tenemos un techo con respecto a las artes y al apoyo que hay en las artes, entonces si no se le da un apoyo desde otra parte, nosotros somos los únicos que tenemos que levantarlo. Esto es nuestra pega de todos los días de nuestras vidas. Yo vivo afortunadamente de las artes y de la música, entonces si dejo de hacer algo, dejo de trabajar.
¿Has sentido que esa presión ha afectado negativamente tu trabajo?
No, afortunadamente la he podido llevar bien. Nosotros somos muy como que tenemos nuestra bandera y defendemos nuestra forma de trabajar. Afortunadamente también trabajamos con gente que comprende mucho nuestra forma de trabajar.
Quizás a veces me siento presionada por la constancia que uno tiene que tener en las redes sociales. Estar en las redes sociales igual es un desgaste emocional y tienes que estar ahí en constante trabajo, además de componer y trabajar en un proyecto, tienes que hacer material y estar ahí todo el rato como presente. Creo que eso es lo que a mí de la industria, porque creo que en Chile tampoco hay industria, es lo que más pesa un poco.
¿Qué viene ahora para Catalina y las Bordonas de Oro?
Tenemos una gira grande. Se viene harto movimiento. Partimos en octubre en México, a principios de noviembre en Argentina, vamos por primera vez, y de ahí pasamos por hartas regiones de Chile y terminamos este año en el Teatro Caupolicán, nuestro primer Teatro Caupolicán.
Es un alto desafío, pero creemos estar preparados y la gente ya nos ha hecho darnos cuenta de que hay gente para esto. Vamos a llevar un show completamente nuevo que nunca hemos presentado, vamos a estar cantando las canciones del nuevo disco que igual no lo hemos hecho tanto y, por supuesto, no vamos a dejar de lado los clásicos.
Estamos con muchas ganas de que lleguen esas fechas y con ganas de compartir también fuera, porque es un privilegio salir de Chile y es muy difícil. Nosotros venimos hace rato gestionando esto y haciendo un pocito para poder llevar a todos y hacer que sea una gira positiva.
¿Qué te gustaría transmitirle a la gente que vaya al Teatro Caupolicán luego de tan largo viaje?
Creo que hemos trabajado tanto y hemos hecho un trabajo súper desde el corazón y desde la humildad. Quiero que la gente sepa que esta banda tiene una entrega mucho más grande que sólo bonitas canciones.
Somos una banda que siempre va a entregar un gran nivel. Trabajamos en que la banda se escuche increíble, se vea increíble y nos importa mucho que sea una experiencia completa para la gente. Que la gente se vaya del lugar sabiendo que pudo conectar con alguna emoción muy profunda y con algún recuerdo.
Vamos a ir con quinteto de viento, con mucha percusión y es como evocando a aquellas orquestas del pasado. Y eso es un trabajo gigante, entonces está bueno que la gente pueda valorar eso y ver un show completo, como muy bien hecho de principio a fin y pensado siempre en la gente.
Si pudieras decirle algo a la Catalina de hace cinco años, ¿qué consejo le darías?
Que siga creyendo en su intuición y que nunca olvide de dónde viene. Uno quizás puede encontrarse con mucha grandeza, pero si no trabajas en ti mismo, en tu humildad, en ser una mejor persona cada día, no se puede avanzar.
Le diría que siga investigando en lo que le hace sentido, que no hay que seguir modas para poder ser feliz o para poder triunfar también. Yo veía un poco imposible avanzar con este proyecto porque es música que quizás no es moda.
Esa frase cliché de “persigue tu sueño” es muy real, como que hay que pararse todos los días a ponerle. Siempre hay algo que uno puede trabajar y no hay que conformarse con sólo ser un buen cantante. Siempre hay algo más que uno puede trabajar y uno no es el mejor, nunca va a ser el mejor y eso está bueno. Es bacán que uno encuentre sus debilidades para poder seguir trabajando.
¿En qué sigues soñando? ¿Cuáles son tus metas?
Desde muy pequeña soy mala para pensar en el futuro, siempre he vivido harto mi presente. Tengo metas que podrían ser que este proyecto siga avanzando como está avanzando, quizás hacia otros horizontes.
Espero que podamos conocer más público de otros lados, visitar otros países. Espero que también cada vez seamos todos más familia, como más felices en lo que estamos haciendo y que todos y cada una de las personas que estén en el proyecto se sienta parte e importante.
Yo creo que un buen objetivo sería ir al Huaso de Olmué. Si sueño en alguna cuestión, creo que es un buen festival donde podríamos tener una buena entrada y hacer match el proyecto con ese escenario. Y eso, conocer gente nueva en el camino y pasarlo bien.
