El excandidato presidencial Eduardo Artés promueve una campaña de firmas para exigir un referéndum revocatorio contra el presidente José Antonio Kast, un mecanismo que no está contemplado en la Constitución chilena. La propuesta circula en redes sociales y, hasta ahora, registra menos del 1 % de la meta de firmas fijada por sus impulsores. En paralelo, distintas organizaciones sociales y políticas preparan una jornada de movilización en Santiago, en vísperas del séptimo aniversario del 18 de octubre de 2019. Entre las agrupaciones convocantes figuran la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y el Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria). La convocatoria busca expresar el rechazo de estas organizaciones a las políticas del Gobierno, particularmente a las medidas de ajuste presupuestario que, según sus convocantes, podrían afectar las condiciones de vida y los derechos sociales.
La propuesta de Eduardo Artés
Una de las iniciativas que ha generado debate en redes sociales es la impulsada por el excandidato presidencial Eduardo Artés, referente de los sectores de la ultraizquierda chilena y vinculado históricamente al Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) y al movimiento Unión Patriótica. La propuesta, difundida a través de la plataforma fuerakast.netlify.app, cuestiona la orientación internacional del Gobierno y sostiene que Chile estaría subordinando su soberanía a Estados Unidos.
Sin embargo, pese a la discusión generada en plataformas digitales, la iniciativa registra una adhesión reducida y no ha alcanzado el 1 % de la meta de firmas establecida por sus impulsores. Artés ha defendido la necesidad de buscar una salida anticipada al actual ciclo presidencial. A su juicio, esperar hasta el término del mandato podría profundizar el deterioro de las condiciones de vida y la pérdida de derechos sociales. En declaraciones recogidas por La Batalla, el dirigente sostuvo: «No podemos hoy día estar dando la vuelta al perro y simplemente esperar que termine el período. O sea, cuatro años de que la gente vaya perdiendo todas sus conquistas y sus derechos».
Un mecanismo que genera reparos
Más allá de las posiciones políticas de quienes promueven la iniciativa, el referéndum revocatorio plantea interrogantes sobre sus implicancias para la estabilidad institucional y la convivencia democrática. Aunque se trata de un mecanismo de democracia directa utilizado en otros países, su eventual incorporación al sistema chileno requeriría discutir las condiciones bajo las cuales podría activarse y los resguardos necesarios para evitar su utilización como una herramienta de confrontación política. En esa línea, Hernán López, magíster en Análisis Político por la Universidad Complutense de Madrid y profesor universitario, advierte sobre los riesgos que podría implicar la implementación de un mecanismo de revocación presidencial sin condiciones excepcionales que justifiquen su aplicación. «Sartori decía que el referéndum revocatorio era como una espada de dos filos. Creo que es un mecanismo de la democracia directa que en malas manos puede ser sumamente peligroso para la convivencia democrática», señala López.
El analista plantea además que la revocación de mandatos debería reservarse para circunstancias de especial gravedad y cuestiona que existan condiciones suficientes para impulsar una medida de estas características en el escenario político chileno actual. «Más allá de que la propuesta provenga de una ultraizquierda representada en Artés, en la esencia el referéndum revocatorio tiene que cumplir con condiciones de extrema gravedad, o de última ratio, para que tenga alguna viabilidad». López también sostiene que las críticas al sistema presidencial chileno deben abordarse mediante una discusión más amplia sobre el funcionamiento de la democracia, en lugar de recurrir a mecanismos de democracia directa como respuesta inmediata a las diferencias políticas.
¿Es posible un referéndum revocatorio en Chile?
La Constitución chilena no contempla un mecanismo de votación ciudadana que permita destituir directamente al presidente de la República mediante un referéndum revocatorio. El ordenamiento constitucional establece otras vías para la vacancia presidencial, entre ellas la dimisión aceptada por el Congreso y la destitución mediante acusación constitucional, conforme a las reglas vigentes.
