
La IX Radiografía Digital de Niños, Niñas y Adolescentes realizada por Claro Chile junto a Criteria Research y el apoyo de Subtel, reveló una disminución inédita en el tiempo de ocio digital durante la semana. El estudio también evidenció el fuerte avance de la inteligencia artificial entre los adolescentes y la persistencia de la desinformación como uno de los principales riesgos digitales.
La radiografía digital busca, precisamente, entregar evidencia sobre estos cambios y aportar antecedentes para fortalecer la educación y ciudadanía digital de las nuevas generaciones.
El estudio encuestó a 1.003 niños, niñas y adolescentes de entre 8 y 17 años de todo Chile y abordó su relación con la tecnología, incluyendo el tiempo de conexión, ciberacoso, inteligencia artificial, desinformación y exposición de menores en redes sociales, así se informó hoy en un conversatorio que contó con la participación de Romina Garrido, subsecretaria de telecomunicaciones; Martín Cáceres, director del Nodo IA de la Pontificia Universidad Católica, Amparo Naranjo, especialista de educación de la oficina regional de UNESCO en Santiago y Cyntia Soto, gerente de sostenibilidad y responsabilidad corporativa de Claro Chile.
Uno de los principales resultados fue la disminución del tiempo destinado al ocio digital durante los días de semana. En 2025, los menores declararon pasar en promedio 3,4 horas diarias realizando actividades de entretención en internet. En 2026, la cifra descendió a 2,5 horas, es decir, casi una hora menos al día. El tiempo total de conexión durante la semana también disminuyó, pasando de 5,8 a 4,68 horas diarias.
La inteligencia artificial llega a las salas de clases
Otro de los fenómenos destacados por la investigación es el crecimiento del uso de herramientas de inteligencia artificial entre los adolescentes. El 66% declara utilizar ChatGPT, y dentro de quienes emplean estas herramientas, un 80% afirma hacerlo principalmente para actividades relacionadas con el aprendizaje, como resolver dudas, realizar tareas o investigar temas de interés.
Sin embargo, un 59% de los adolescentes señala que sus compañeros utilizan chats de inteligencia artificial para hacer trampa en tareas o trabajos escolares, ya sea frecuentemente o siempre. A esto se suma que solo un 37% declara verificar la información entregada por estas herramientas, pese a que la mayoría reconoce que la IA puede equivocarse. “Otra cosa es aprender sobre la inteligencia artificial, y aquí hay una oportunidad muy interesante, pero los niños y niñas no necesariamente están aprendiendo”, destacó Martín Cáceres.
Estos resultados plantean la necesidad de avanzar desde una discusión centrada exclusivamente en limitar el uso de dispositivos hacia una mayor educación digital, que permita a niños y adolescentes desarrollar herramientas para utilizar responsablemente las nuevas tecnologías.
Baja el ciberacoso y aumenta el rol de las familias
También se registró una disminución en las experiencias de ciberacoso entre adolescentes. La proporción cayó desde 24% en 2025 a 17% en 2026, mientras que quienes declararon no haber vivido este tipo de situaciones aumentaron de 53% a 62%.
En este escenario, la familia aparece como uno de los principales espacios de apoyo frente a las experiencias negativas en internet. Entre los niños de 8 a 12 años, 79% señala que recurriría a su madre ante una situación incómoda en línea.
Pero el estudio también pone el foco en el comportamiento de los propios adultos. Cerca de la mitad de los niños y adolescentes considera que sus padres pasan demasiado tiempo conectados, planteando que el bienestar digital no es solamente un problema de los menores.
Los resultados de la IX Radiografía Digital muestran que la relación de niños, niñas y adolescentes con la tecnología está cambiando. Aunque la disminución en el tiempo dedicado al entretenimiento a el internet, las bajas en los casos de ciberacoso y el avance de la inteligencia artificial representan nuevos desafíos. Por ello, el desafío ya no es solo reducir las horas frente a una pantalla, sino educar a las nuevas generaciones para que puedan utilizar internet y las nuevas tecnologías de manera segura, responsable y crítica.

