El paso fronterizo Los Libertadores permanecerá cerrado desde el lunes 24 hasta el lunes 31 de agosto debido a condiciones meteorológicas en la alta cordillera. A menos de un mes del inicio de las Fiestas Patrias en nuestro país, hay sectores de la economía y la industria cárnica que podrían verse altamente afectados por este cierre prolongado.
El anuncio ocurre pocos días después de la reapertura parcial del complejo fronterizo. Durante el martes 18 de agosto se habilitó nuevamente el tránsito de carga, bajo condiciones especiales y durante horarios acotados. Sin embargo, la nueva contingencia climática obligó a las autoridades a disponer nuevamente el cierre del corredor. Según explicó la Delegación Presidencial Provincial de Los Andes, esto responde a condiciones climáticas desfavorables en ambos sectores de la cordillera, que no garantizan una transitabilidad segura para los camiones de carga.
Esta conexión terrestre entre Chile y Argentina posee más del 70% de la carga terrestre entre ambos países. El primer cierre de este año se extendió por 34 días y las pérdidas económicas se estimaron en unos 200 millones de dólares. Con este nuevo cierre, el déficit podría ampliarse entre unos 40 a 50 millones de dólares adicionales por suspender el paso fronterizo hasta el 31 de agosto.
Más allá de las pérdidas directas que genera la interrupción del tránsito, los cierres reiterados también generan otro factor a las empresas que dependen de la ruta. La economista y creadora de la consultora en economía, sostenibilidad y asuntos públicos Poder Económico, Victoria Paz, explica a Esquina Sur que “económicamente, el problema no son solamente los días en que la frontera está cerrada, sino también la incertidumbre que generan los cierres reiterados: una ruta comercial menos predecible es una ruta más cara, afecta la competitividad del comercio y, finalmente, puede impactar el bolsillo de las personas”.
Según el diario digital Emol, respecto de datos de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), la carga ingresada a Chile durante 2025 por el Paso Los Libertadores representó US$7.050 millones. Entre los principales alimentos importados se encuentra la carne, en donde la Federación Gremial Nacional de Productores de Carne Bovina (Fedecarn) explicó a The Clinic que el cierre prolongado de este sector podría afectar tanto la oferta como lla demanda de este producto.
El cierre de Los Libertadores obliga a buscar otras rutas para mantener el flujo de mercancías entre Chile y Argentina. El paso fronterizo Cardenal Antonio Samoré, ha reforzado sus operaciones para recibir parte del flujo durante la contingencia. Sin embargo, la capacidad y las distancias de estas rutas no permiten reemplazar completamente al principal corredor internacional de la zona central.
La situación representa un desafío para las empresas que deben mantener sus cadenas de suministro y para los transportistas que enfrentan mayores tiempos de traslado y costos asociados a los desvíos. En ese sentido, Paz explica que el impacto económico no se limita al tiempo que los camiones permanecen detenidos. “Se suman los costos que enfrenta cada transportista por tener un camión detenido —alojamiento, combustible, refrigeración, seguros, horas de trabajo y reprogramaciones, o por tener que utilizar rutas alternativas que pueden agregar cientos de kilómetros al viaje”.
En el caso de productos perecibles, el factor tiempo tiene mayor importancia para poder evitar pérdidas y garantizar que las mercancías lleguen en condiciones adecuadas. La autoridad sanitaria regional ha intensificado las fiscalizaciones en el contexto de la contingencia. Durante agosto, la Seremi de Salud de Valparaíso inspeccionó camiones que transportaban alimentos y rechazó cargas cárnicas que presentaban problemas de vencimiento o pérdida de la cadena de frío. Las fiscalizaciones se mantendrán durante las próximas semanas debido a la cercanía de Fiestas Patrias.
