El café se ha vuelto una bebida indispensable para los chilenos y chilenas en los últimos años. Chile se consideraba un país con un alto consumo de té y un consumo medio de café. Pero según un estudio de Corpa de 2025, esta bebida la consume un 73% de los adultos del país. Pero ¿a qué se debe?
En promedio, los chilenos consumen una media de 10 tazas de café a la semana. El motivo principal para elegirlo en un 56% de la población es por sabor y por gusto, mientras que el otro 33% prefiere consumirlo para tener energía.
Esta bebida ha evolucionado en todos los sentidos. Antes, pedirla significaba recibir una taza de agua caliente acompañada de un sobre de café instantáneo, y hoy la oferta se ha ampliado significativamente, ofreciendo una gran cantidad de sabores, tamaños, aromas, distintos tipos de granos, de leches y texturas.
El mundo del café es un mercado con mucho potencial. Lo que comenzó como una moda importada de otros países, se ha convertido en un hábito para los chilenos y una importante fuente de comercio para el país.
Es probable que, en las comunas más concurridas del país, cada dos o tres cuadras haya algún lugar para comprarlo. La ampliación del mercado cafetero ha permitido la creación de nuevas pymes o microempresas para el desarrollo del país. La mayoría de estas son cafeterías de especialidad, que ofrecen al cliente una experiencia sensorial y personalizada, fomentando el consumo habitual de esta infusión.
Con el paso de los años han surgido nuevas técnicas para mejorar la experiencia de esta bebida. Una de ellas es el latte art, que consiste en dibujar en la superficie de la taza, creando diseños con la leche espumada. Esta técnica eleva una simple taza de café y ofrece una experiencia, lo que va de la mano con el alza del precio en esta bebida por la alta demanda que genera al ser llamativa para el consumidor.
Paola González, experta en café, fundadora de Diezymediocoffe y educadora, imparte talleres para personas que quieran aprender más sobre esta bebida, enseña técnicas de preparación y entrega conocimientos sobre el café de especialidad. La experta considera que en Chile se ha incrementado el consumo por temas de interculturalidad, para conocer sobre otros países y también por la promoción de las redes sociales. Considera que en Chile existe una identidad cafetera, sin embargo, señala “aún se está construyendo, yo creo que falta mucha información y educación”.
En cuanto al rol del barista, comenta que es un protagonista en el mundo del café porque es el encargado de la creación de la bebida, pero no así un educador para el cliente, por temas de tiempo y comodidad para explicarle detalladamente sobre la creación del producto. Destaca que es importante que el barista sepa sobre lo que está vendiendo, cómo calibrarlo, cómo molerlo y cómo se lo vas a recomendar al cliente.
González define en una frase el estado actual de consumo del café en el país: “Chile está siendo un mercado en fase de maduración que ha pasado de la curiosidad por la estética a la exigencia por la técnica y el origen”.

Actualmente, hay diversos tipos de café que se consumen en Chile y son cuatro los principales. En primer lugar, está el más clásico y accesible, el instantáneo, que es el formato más consumido por lo práctico e inmediato de servir. La marca que lidera en Chile es Nescafé. Luego existe el comercial, de grano y molido, que se puede encontrar en supermercados y generalmente se usa para cafeteras de goteo o prensa francesa. Una de las marcas destacadas en este tipo es Marley Coffee.
En tercer lugar, está el de especialidad y es el que más popularidad ha obtenido con esta alza en el consumo cafetero. Hay opciones de distintos países y los consumidores, para elegirlo, generalmente se fijan en el proceso y finca en el que fue creado. Entre las marcas más populares están Caturra y Castillo o Bourbon.
Por último, está el formato en cápsulas, que tiene una gran oferta en el mercado por su facilidad de preparación y variedad de sabores.
Estos tipos de infusión tienen variaciones que permiten elevar el producto. Por medio de sabores y esencias, se crean distintos tipos de bebidas a base de café. Los sabores más comunes son la vainilla, el caramelo o el chocolate. Otro complemento es la leche, que puede ser espumada, vegetal, cremosa, sin lactosa y muchas otras variedades. Esta gran carta permite alzar la tasa del consumo, abriéndose a nuevos públicos. Se toma frío o caliente, adecuándose a todas las estaciones del año.
Café en el corazón de Providencia
En las dependencias del Boulevard Drugstore, ubicado en el corazón de Providencia, existe una cafetería de especialidad llamada Café Nuk. Sebastián Cabrera, barista y uno de los cuatro socios, comenta que aún no ha notado un aumento considerable en el paso de clientes, asegura que las personas sí tienen interés en el café de especialidad. De la mano con eso, comenta que sus clientes están dispuestos a pagar más por una bebida a diario: “Comprendiendo que el café no es un producto de primera necesidad, pero la gente está más dispuesta a pagar por él diariamente. Considerando el de especialidad como lo más alto en calidad”. Con respecto al flujo de clientes de la cafetería, señala que, en algunos horarios de la mañana y de la tarde, hay momentos de mucho flujo y que, por lo general, el resto del día es constante pero tranquilo. En ocasiones, hay días en que toda la jornada está llena de clientes, sobre todo cuando las temperaturas bajan.

Cafetería Nogal: acogedora, rústica y cercana
Javier Miño y Fedora Orellana son dueños de Nogal, una cafetería de especialidad ubicada en Malloco. En base a su experiencia, señalan que el país ha tenido un crecimiento en el consumo del café en un 100% y en su cafetería se ha demostrado.
Comentan que el factor clave que genera interés en las personas es conocer sobre este mundo. Lo llaman un “boom” del café a lo largo del país, destacando la implementación de exposiciones y congresos relacionados con esta bebida. Javier y Fedora participan activamente en estos eventos y han podido obtener mayores conocimientos sobre el rubro cafetero. “Nos explicaban que la importación en Chile ha sido demasiado grande, creo que es uno de los países que más importa café de toda Latinoamérica”. Todo esto se debe a que las personas se están interesando y conociendo más sobre este mundo, atreviéndose a probar nuevas experiencias que no experimentan con cafés comerciales.
Otro factor que destaca a Nogal es la experiencia que ofrecen a los consumidores, comenzando por lo acogedor del lugar y ofreciendo una infraestructura rústica y cálida que mantiene la fidelidad de los clientes. Javier lo define como “un espacio de arranque de la ciudad en donde hay mucha vegetación, hartas plantitas, lo que lo hace ser muy acogedor”.
Dentro de lo que ofrecen en su carta, se pueden ver productos de gran calidad, frescos y artesanales. “Son hechos con mucho cariño y la gente lo nota, nosotros preparamos todo en el momento, no compramos nada envasado y eso la gente lo percibe, somos apasionados en el mundo del café, y cada cosa que preparamos está hecha como si lo fuéramos a comer nosotros”, asegura.

Día a día, rutina y café
“Se ha vuelto parte de su rutina, ya sea en la mañana para empezar bien el día o más tarde para darse una pausa”. Así comenta Manuel Gómez, socio y barista de Café con Malicia en Pudahuel, destacando que el “ir por un cafecito” es una cosa de todos los días para sus clientes. En su cafetería se preocupan por la calidad del producto. La frescura del grano es fundamental para aportar aroma y sabor. También los clientes valoran mucho la presentación del café, por lo que para ellos es un punto importante.
Gómez destaca que sus clientes valoran la experiencia de tomar un café, ya que no es solo consumir la bebida, es el momento, la pausa y el ambiente que ofrece el espacio.

Foto portada: Unsplash. Extraída de Weforum.org
Fotos cafeterías: cedidas por los entrevistados.

