Viernes, Junio 5, 2026

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Desafíos y motivaciones de la educación para adultos en Chile

Para la mayoría de los jóvenes de enseñanza media, estudiar es parte obligatoria del día a día. Asistir al colegio, prepararse para la universidad y compartir con amigos en los recreos es algo totalmente cotidiano. 

Sin embargo, hay personas que por distintas razones tuvieron que abandonar su vida escolar. Problemas familiares, económicos, embarazos adolescentes o bullying son algunos de los motivos por los cuales este grupo de personas decidió abandonar sus estudios. 

En Chile, son muy escasas las situaciones en las que hay oportunidades laborales para personas que no han terminado su enseñanza media. En la mayoría de los trabajos es un requisito mínimo para postular, por lo tanto, es de suma importancia culminar los estudios para el desarrollo de la vida profesional.

Muchas de estas personas que, por distintos motivos, abandonaron los estudios han decidido retomarlos. Para eso, hay colegios que brindan clases para adultos, y se imparten principalmente en jornadas nocturnas. La mayoría de estos programas de educación funcionan en formato dos por uno, es decir, se puede obtener la licencia de enseñanza media en dos años en vez de cuatro, compactando los contenidos de primero y segundo medio en un año, y de tercero y cuarto medio en otro.

Vocación por labor social

Karen Madriaza es profesora de adultos en el Liceo Polivalente Los Héroes de la Concepción, en Cerro Navia. Su especialidad es la biología, pero también imparte clases de física y química. La principal motivación que tienen los adultos para terminar su enseñanza media es lo laboral. “Lo más importante para ellos es encontrar un buen trabajo, les cierran muchas puertas por no tener su cuarto medio y eso es frustrante, muchos se sienten humillados”, señala Madriaza.

Con respecto a los motivos más comunes de la salida del sistema educativo de estas personas, la profesora comenta: “Tengo de todo, desde mujeres mayores que tuvieron que casarse y hacer vida de dueña de casa, hasta alumnos de 20 años expulsados de sus colegios por mala conducta”.

Muchos de estos alumnos viven situaciones de frustración o miedo al fracaso. Los profesores cumplen un rol fundamental en motivar e incentivar a los estudiantes, ayudándoles a subir la autoestima. La manera que utiliza Karen Madriaza para abordar estas situaciones es particular. Tiene un método de enseñanza en donde pone a prueba las capacidades de los estudiantes, y una vez que lo logran, les recalca la importancia de lo que hicieron. “Esto para ellos es importante porque muchas veces creen que no son capaces de hacer nada, pero cuando lo hacen no pueden creerlo y se sienten muy bien”, afirma la docente.

Madriaza llegó a trabajar en educación para adultos debido a una fuerte necesidad de aportar en labores sociales y ayudar a las personas. Anteriormente había trabajado en colegios con alto riesgo social y cree que a través de la educación se pueden lograr muchas cosas y cambiar la vida de las personas.

Actualmente cuenta con dos alumnas que rondan los 25 años y tienen grandes intenciones de continuar sus estudios en la universidad. “Con ellas estamos haciendo un plan especial, preparándolas para la PAES. Sería muy lindo verlas cumplir sus sueños y verlas convertidas en grandes profesionales. Yo siempre les digo que nunca es tarde para cumplir los sueños”, señala Madriaza.

Maternidad, educación y familia

Eliana Moyano tiene 68 años, es madre de cuatro hijos y abuela de ocho nietos. Fue madre joven, a los 19 años tuvo a su primera hija, y a los 44 ya era abuela. No pudo terminar su enseñanza media, dedicó su vida a su esposo y a sus hijos. Sin embargo, a los 45 años tomó la decisión de luchar por sus sueños y se inscribió en un instituto para adultos. “Yo iba en cuarto medio y mi segunda hija también, estudiamos juntas, siempre nos ayudamos, fue una experiencia muy bonita, al fin me sentía alguien importante”, señala Moyano.

Una vez licenciada de la enseñanza media, decidió ir por más y se metió a estudiar técnico jurídico. Las leyes siempre fueron su pasión y por fin estaría trabajando en lo que le gusta. “Fue muy complicado estudiar y llevar una vida de dueña de casa, mis hijos menores eran niños aún, tenía que apoyar a mi hija en su maternidad, y casi me rindo muchas veces, pero las ganas de lograr mis sueños eran más grandes”, concluye.


Foto portada: extraída de Radioudec.cl.

Fotos del texto: cedidas por las entrevistadas.

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